32ª semanas de embarazo

A estas alturas del embarazo hemos experimentado sensaciones increíbles, fascinantes y completamente novedosas. Sin embargo, nos surgen muchas preguntas sobre si todo estará bien, si lo que ocurre es normal o incluso por qué ocurre. ¿Quieres saber lo que ocurre durante la semana 31 de embarazo? Te ofrecemos una breve guías sobre los cambios que sufrís tú y tu bebé en este momento.

semanas de embarazo

¿Creías que ya nada estaba cambiando y simplemente tu bebé está engordando plácidamente dentro de tu útero? Nada más lejos de la realidad, nuestro cuerpo continúa cambiando y mucho, por lo que vamos a ver qué está pasando en nuestro organismo. Para dar cabida a nuestras necesidades y las de nuestro bebé, desde que nos quedamos embarazadas nuestro volumen de sangre ha aumentado entre un cuarenta y un cincuenta por ciento (40-50%). Además, a partir de esta semana es posible que ya nos encontremos algo más incómodas y pesada que durante la etapa anterior. Por ejemplo, debido a que el útero se encuentra a la altura del diafragma y lo oprime, además de comprimir el estómago, podemos encontrar dificultad al respirar y sufrir ardores de estómago. Para evitar estos malestares tan comunes, lo mejor es dormir con varias almohadas que nos ayuden a tener una postura más elevada y comer menores cantidades de alimento pero más a menudo.

Además, se pueden presentar dolores de espalda, sobre todo de la parte baja, y pesadez en las piernas (si es que no lo hemos sufrido con anterioridad). Un dolor demasiado intenso y focalizado puede ser signo de parto prematuro, por lo que deberíamos acudir al médico si no se nos pasa o si es un dolor poco habitual. Estos dolores de espalda suelen estar provocados por el peso del útero en crecimiento y, además, a los cambios hormonales. ¿Por qué tenemos dolores musculares? Muy sencillo, porque el aumento de tamaño y de peso de nuestro útero hace que nuestro centro de gravedad se desplace, que los músculos abdominales, que participan activamente en el mantenimiento de una postura correcta, se debiliten y por tanto, toda la tensión pase a la espalda. Además, los cambios hormonales durante el embarazo hace que se debiliten las articulaciones y los ligamentos de unión entre la  pelvis y la columna vertebral, por lo que es muy probable que nos sintamos más inestables al caminar, al sentarnos, al darnos la vuelta en la cama o, incluso, al coger y levantar objetos.

Llegados a este punto ya debemos haber tomado ciertas decisiones, como ya hemos hablado con anterioridad. Entre ellas, debemos pensar quién nos acompañará a la sala de partos y nos ayudará durante el proceso de dar a luz a nuestro hijo. Parece una decisión sencilla, pero muchas mamás no se sientes seguras al respecto de que sea su pareja quien la acompañe. El proceso del parto es extremadamente personal, por lo que sólo nos incumbe a nosotras la decisión de quién debe acompañarnos durante el proceso, si nuestros padres, nuestra pareja, nuestros amigos o nuestro terapeuta natural. Debemos tener en cuenta una serie de cosas que pueden afectar a nuestra decisión, por ejemplo, que nuestra pareja esté reacia a participar o prefiera mantenerse al margen.

En algunos hospitales dejan que entre en la sala más de una persona, por lo que, si este es nuestro caso, podemos incluir a otro familiar. En ocasiones, los abuelos quieren estar presentes en el nacimiento del retoño, pero no olvides que la decisión es tuya y si quieres que sea un momento íntimo, debes dejar claro que sólo entrará tu pareja. No te sientas influida por los deseos de los demás, recuerda que estarás muy dolorida y cansada durante todo el parto y sólo debes tener contigo a las personas que tú realmente quieras que estén. Otra cosa que debemos tener en cuenta es que las enfermeras y matronas tienen sus turnos y si el parto se alarga mucho serás atendida por más de una y, por lo tanto, una cara familiar que no se separe de tu lado te hará tranquilizarte bastante.

Una vez comprendidos todos estos cambios y asimiladas las respuestas a las preguntas que nos suelen surgir en estos momentos, pasemos a nuestro pequeño. ¿Cómo está cambiando nuestro bebé a lo largo de esta semana? En este momento el bebé ronda los un kilo y medio (1,5 kg.) y mide cerca de dieciséis centímetros y medio (16,5 cm.) aproximadamente. Tanto el peso del pequeño como el nuestro aumentan de forma vertiginosa durante este período: probablemente estaremos engordando una media de medio kilo (0,5 kg.) a la semana, aproximadamente la mitad de lo que está engordando el bebé. De hecho, en las próximas semanas alcanzará debe alcanzar el peso con el que nacerá para sobrevivir fuera del útero, por lo que debe aumentarlo bastante antes de nacer. En este momento ya tiene uñas en los dedos de los pies y las manos y la mayoría poseen pelo, además de que su piel se vuelve muy suave y lisa en preparación para el nacimiento.

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